Como mejorar mis hábitos alimenticios.

Como mejorar mis hábitos alimenticios.

La mayoría de las personas que son operadas de cirugía de obesidad, sabían a la perfección qué cosas tenían que evitar, pero les parecía muy difícil dejar la mayoría, como por ejemplo dejar de comer con prisa y masticar muy bien cada bocado.

Por consiguiente, después de someterse a una cirugía el resultado es el mismo, al principio, tal vez el miedo a la novedad de tener una cirugía de manga gástrica, bypass gástrico o cruce duodenal obliga a la mayoría a seguir las indicaciones del nutriólogo bariatra, justo el tiempo suficiente para sentirse a salvo y decidir intentar los viejos trucos que anteriormente funcionaban muy bien. ¿De verdad es tan difícil hacer algo en principio sencillo como masticar muy bien cada bocado de alimento? Pero ¿por qué es tan difícil hacer cambios en tu alimentación?

Simplemente porque cambiar de conducta alimentaria resulta difícil, ya que la mayoría de tus comportamientos se han convertido en hábitos. Coges el camino de menor resistencia tal cómo indica Robert Fritz en su libro “ The Path of Least Resistance”.

Esto quiere decir que te preparas prácticamente los mismos platos, te sirves la misma cantidad, tomas los mismos postres, abres el refrigerador para coger un pedazo de queso casi en automático y es por eso que cuesta tanto trabajo de dejar de hacerlo. Es como si sencillamente estuvieras sentado en el asiento del copiloto y no decidieras el camino que seguir, sino que tus hábitos controlan la dirección.

¿Qué son los hábitos?

Los hábitos se entienden como secuencias de actos aprendidos que, como resultado de su repetición frecuente en situaciones similares y el refuerzo de una recompensa, se activan automáticamente ante señales específicas del contexto. El contexto no únicamente se refiere al entorno físico, sino también a personas o a un determinado estado de ánimo.

Que el hábito sea automático responde a uno de los propósitos del cerebro, que es ahorrarle energía al organismo para asegurar nuestra supervivencia.

Si la secuencia acerca de cómo hacer algo se activa de forma automática, el cerebro reservará la energía para otras situaciones más complejas en las que te fastidie tener malos hábitos, en cierto sentido debes darle las gracias a tu cerebro por ser tan inteligente y eficiente. Por ejemplo, hay situaciones cotidianas de comportamientos inconscientes, por ejemplo, cuando preparas alimentos y tienes tendencia a picar directamente del sartén, o cuando tienes costumbre de comer las sobras de los platos de tus hijos antes de tirarlas. En la mayoría de las ocasiones estas conductas se repiten de forma automática y sin que haya consciencia plena por tu parte.

Verlo así puede resultar desesperanzador, ya que es como si tus hábitos te dominaran y no tuvieras control sobre ellos. Pero no desesperes, lo primero que debes aceptar es que sí tienes el control, y que es fundamental que te lo creas para poder ejercerlo.Asumiendo el control de la situación, algo que puedes hacer y que está en tus manos es modificar el contexto según tu interés.

 

¿Estás verdaderamente motivado para cambiar tu alimentación?
¿Son los motivos que te llevan a hacerlo suficientemente importantes para ti?
¿A qué estás dispuesto o renunciar para conseguir tu objetivo?

Recuerda, descubrir tu motivación es la clave para que rompas con una conducta poco saludable en relación con tu alimentación.

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